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03/07/2017

El Sacerdote hizo notar “la falta de preocupación, ya que a la parroquia nadie se ha acercado a solidarizarse o a repudiar este ataque, porque este tipo de circunstancias va dirigida a la convivencia de un país democrático como queremos construir los argentinos.

Isidro Marchueta, Sacerdote de la Iglesia “San Juan Bautista” de Roque Pérez, vinculado al ataque con pintadas ofensivas realizadas en la puerta del templo indicó que “antes pensamos que era algo pasajero, hoy lo vivo con mucha preocupación, porque un hecho similar se ha registrado en una parroquia de la ciudad de Henderson, pero al tener allí cámaras de seguridad, en 48 horas detuvieron a tres personas responsables de esos escritos. 

“En Roque Pérez, no hay ninguna cámara, por eso pediría a las autoridades correspondientes, que podrían poner una en la esquina de la escuela Nº 1 que capte los movimientos laterales de calle Alsina y la puerta de ingreso a la iglesia. Esto inquieta porque este tipo de pintadas a futuro puede derivar en otra cosa o en destrozos de mayor gravedad”, dijo el Sacerdote. 

Marchueta indicó estar “bastante preocupado porque es algo repetitivo donde se están ensañando contra la iglesia de Roque Pérez. No puedo precisar si quienes provocan estos hechos son personas de aquí o vienen de otro lado. A menos de un mes del anterior ataque, nuevamente ocurre lo mismo, entonces me inclinaría por suponer que son de Roque Pérez. Uno no tiene nada en concreto, sólo incertidumbre”.

El Sacerdote hizo notar “la falta de preocupación, ya que a la parroquia nadie se ha acercado a solidarizarse o a repudiar este ataque, porque este tipo de circunstancias va dirigida a la convivencia de un país democrático como queremos construir los argentinos. Uno observa un fanatismo de sectores destructivos o anárquicos haciendo manifestaciones donde dicen que reclaman cosas, con los rostros tapados y encapuchados. Algo inadmisible en un país como el nuestro, donde hay total libertad para todo. La mayoría de los ciudadanos pueden andar libremente sin esconder nada, y menos tapándose la cara, son pequeños grupos violentos que hacen mucho mal si no son neutralizados con toda la fuerza de la ley. En países democráticos de Europa y en varios del mundo, vemos el respeto por el otro, allí no se toleran actos violentos de grupos sectarios que pretenden crear el caos”, subrayó.

Calificó como “sectores intolerantes negacionistas de la dignidad del ser humano, donde pude ver en la manifestación justa en contra de los fenicidios, a una mujer que portaba un cartel que decía “ni Dios, ni marido, ni patrón”, algo totalmente anárquico e irracional”.

El clérigo aseveró que en más de cincuenta años que ejerce el sacerdocio, “jamás hemos tenido este tipo de ataques recibidos en Roque Pérez, en ninguna de las parroquias que he estado. Nunca he tenido problema alguno”.

Marchueta puso en conocimiento de lo ocurrido al Obispado de Azul, “hablé con el Vicario de la Diócesis y el próximo martes tenemos aquí una reunión de Sacerdotes pertenecientes a Azul, Las Flores, Tapalque, General Alvear, Saladillo y Roque Pérez, donde expondré ante mis pares lo ocurrido en las paredes del templo parroquial”.

Destacó la forma “amable de la policía que vino a la parroquia para que haga mi declaración, uniformados muy correctos como deberían ser todos los funcionarios. Entiendo que en estas cosas se tienen que aunar todos, policía, justicia y gobierno municipal. La iglesia es un bien común, un patrimonio importantísimo de Roque Pérez, donde todos los sacerdotes nos hemos preocupado por ir mejorando y conservando, con el aporte de mucha gente, esto indica que es de todo el pueblo. No es un departamento de Puerto Madero que yo me compré, es de la comunidad que lo mantiene y sostiene”.

Puso de manifiesto el Padre Marchueta “la convivencia que hay en argentina, entre católicos, Musulmanes y Judíos, donde prima el respeto mutuo y nunca ha existido ningún tipo de agresión”.

“Siento temor -dijo- pero a la iglesia no quiero cerrarla. Tampoco puede ser justo que nos amedrenten, y la gente no pueda venir a rezar cuando pasa por el templo, eso es injusto”.

Sobre la seguridad personal del Padre Marchueta, la casa tiene rejas y -según trascendió- tendría alguna instrucción por parte de la policía local ante cualquier circunstancia anormal que se suscite.

Sobre las escrituras realizadas en dos oportunidades, se inclinó por pensar en “sectores destructivos, anónimos y violentos que existen. Y a la feligresía que viene a misa, durante el fin de semana, voy hablarles sobre estos hechos violentos”.

Nota diario La Mañana, escrito por Jorge Garavento.

Martes, 26 de septiembre de 2017 - 08:46:57

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